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domingo, 29 de octubre de 2023

SACRAMENTOS

1. Bautismo


Cuando nacemos, lo hacemos con el primero de los pecados. Se llama pecado original y fue el que cometieron nuestros primeros padres Adán y Eva. Al bautizarnos nos limpiamos de ese pecado y de todos los cometidos antes de recibirlo, nos hacemos hijos de Dios y pasamos a formar parte de la Iglesia. Dios se pone muy contento cuando el sacerdote, al derramar agua bendita sobre el bautizado, dice: “Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.


2. Confirmación

Es tan sencillo como que Dios (Su Espíritu Santo), nos aumenta la fe para que tengamos la seguridad de que Él está con nosotros hasta que lleguemos al Cielo, para lo que también nos da esperanza. Finalmente, nos aumenta la caridad par que le amemos más a Él y a los que nos rodean. En este caso, tiene que ser un obispo el que imponga sus manos sobre el confirmante y unja con aceite (el Santo Crisma), mientras dice: “Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo”.


3. Eucaristía

Todos los días Jesús convierte el pan y vino en su Cuerpo y su Sangre en la santa Misa. Esto ocurre en un momento llamado Consagración. De este modo podemos comerle y recibirle en nuestra alma. Jesús instituyó este sacramento en la Última Cena con los doce apóstoles. Este tiene un plus: perdona los pecados veniales y nos preserva de los mortales para el futuro. Es el mismísimo Jesús el que tenemos dentro de nosotros.


4. Penitencia

¡Este Sacramento es un regalazo de Dios! A través de un sacerdote que escucha nuestros pecados cuando vamos a confesarlos en confidencia con él, Dios nos perdona todo en lo que le hemos ofendido. Eso sí, tenemos que ir bien arrepentidos por el mal que hemos hecho y el bien que hemos dejado de hacer. Además, nos da una paz tremenda y nos aumenta la fuerza para ser buenos cristianos, buenos hijos de Dios.


5. Unción de los enfermos

Dios ama a los enfermos. Cuando alguien está muy enfermo o es muy mayor y puede morirse pronto necesita la ayuda de Dios para ese momento. La unción es una ayuda que es fuerza, paz y ánimo. Además de perdonar todos los pecados del enfermo y prepararle para el momento de la muerte. Es como si se crease una unión con la Pasión que Cristo sufrió. Así, los enfermos ayudan con sus dolores a llevar la Cruz a Jesús y a la vez, Él les ayuda a ellos en sus últimos momentos de vida.


6. Orden sacerdotal

Este lo reciben solo los que tienen vocación al sacerdocio, que luego son los que pueden administrar todos estos sacramentos. Es un obispo quien impone las manos y reza sobre el nuevo sacerdote, consagrándole. El orden sacerdotal otorga una especial efusión del Espíritu Santo y tiene una característica especial: quien recibe este sacramento, será sacerdote para siempre.


7. Matrimonio

Este sacramento es la unión entre un hombre y una mujer para siempre. Cuando estos se casan en la iglesia, es Dios quien está uniendo sus cuerpos y sus almas. Los que se casan no pueden romper ese matrimonio: “Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”. (San Marcos 10, 9). El modelo que los hombres y mujeres tienen que seguir es el de la Sagrada Familia: Jesús, la Virgen María y San José.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

TABITA

Tras Pentecostés los apóstoles s dispersaron por el mundo para evangelizar. San Pedro iba de una ciudad a otra de Judea, Galilea y Samaría predicando la buena nueva del Reino de Dios y el número de cristianos aumentaba.

En una de aquellas ciudades en las que habían predicado los apóstoles que se llamaba Joppe, había una cristiana llamaba Tabita. El nombre de Tabita significa Gacela. Para los antiguos este animal era uno de los más hermosos.

Tabita era una cristiana auténtica y siempre estaba haciendo buenas obras y limosnas. Se ocupaba de los más pobres y necesitados y era un ejemplo para todos los cristianos y no cristianos que la conocían.

Aunque no era una persona de edad avanzada, un día Tabita se puso tan enferma que al poco tiempo murió. La prepararon y la colocaron en una cama, en una habitación del piso superior de su casa.

Al enterarse los cristianos de que San Pedro estaba en Lida, una ciudad cercana a Joppe enviaron a dos hombres con este ruego: "No tardes en venir a nosotros". Pedro partió inmediatamente con ellos.

Cuando San Pedro llegó le hicieron subir a la habitación superior y se le presentaron las viudas llorando y mostrando las ropas y los mantos para los pobres que Tabita hacía cuando estaba viva.

San Pedro hizo salir a todos. Se puso de rodillas y rezó a Dios durante unos instantes. Después se volvió al cadáver de Tabita y le dijo: "Tabita, levántate". Ella abrió sus ojos y al ver a Pedro se incorporó.

San Pedro le dio la mano y la levantó. Llamó a los cristianos y cristianas que le esperaban fuera y se la presentó viva. Esto se supo por todo Joppe y muchas personas creyeron en el Señor y se bautizaron.

            




jueves, 27 de julio de 2023

CORNELIO

 Había en la ciudad de Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centurión de la cohorte Itálica, algo parecido a un capitán del ejército actual. Era un hombre piadoso y generoso con sus bienes y dinero.

Una tarde, mientras estaba en su casa, se le apareció un ángel de Dios que le dijo: "Cornelio, tus oraciones y tus limosnas han llegado hasta la presencia de Dios". Porque tanto él como toda su familia hacían el bien de corazón.

El ángel le dijo que enviase a la ciudad de Joppe a buscar a San Pedro que se hospedaba allí junto al mar. Apenas se fue el ángel, llamó a los dos criados y a un soldado de confianza, les contó todo y los mandó a Joppe.

San Pedro, que había sido también avisado por un ángel, les estaba esperando y les salió al encuentro diciéndoles: "Yo soy el que buscáis". Les dijo hospedaje y, después de que descansaran, se fue con ellos por la mañana a Cesarea.

Cornelio había reunido a todos sus parientes y amigos íntimos, que amaban tanto a Dios como él. Cuando San Pedro llegaba, Cornelio salió a su encuentro y cayó de rodillas a sus pies. Él le dijo: "Levántate, solo soy un hombre".

San Pedro le  habló de Jesús a él, a su familia y amigos, de cómo había venido al mundo a salvar a todos los hombres, había muerto en la cruz y resucitado. Ellos son tstigos de esto porque vivieron con él y le vieron resucitar.

Les contó cómo muchos judíos al oír hablar de las cosas que hizo Jesús y de sus enseñanzas se unían al grupo de sus discípulos. La puerta de entrada era en Bautismo y la conversión de sus pecados...

Cornelio y toda su familia escucharon con atención a San Pedro y todos se bautizaron. Cornelio se convirtió así en el primer gentil -es decir, no judío- que llegaba al conocimiento y amor de Jesús.

           

domingo, 2 de julio de 2023

JACOB Y ESAÚ



Isaac, el hijo de Abraham, conocido como el hijo de la Promesa, tuvo dos hijos. Uno fuerte y agreste, Esaú  y otro apacible y sencillo llamado Jacob. Esaú era el primogénito y, en aquella época, el primer hijo se llevaba todas las riquezas y bienes de la familia.

A Esaú le gustaba cazar y era el preferido de su padre Isaac, quien esperaba que cuando creciera se quedara con su herencia y todos sus bienes. En cambio, a Jacob le gustaba estar en su tienda y era el preferido de su madre Rebeca.

Un día Esaú llegó cansado del campo y sin haber cazado nada y vio que su hermano Jacob se estaba preparando un plato de lentejas. Jacob que era más listo que su hermano le dijo que le vendiera su primogenitura a cambio del plato de lentejas.

Esaú aceptó el trato y le dijo: "Estoy que me muerdo de hambre, ¡qué me importa la primogenitura?". Jacob le pidió que se lo prometiera. Esaú le prometió la primogenitura y se puso a comer el guiso de lentejas.

Cuando el padre de los dos, Isaac, se sintió anciano y se quedó ciego, llamó a Esaú para darle su bendición y entregarle todos sus bienes. Y le dijo: "Coge tu arco, caza algo y prepárame con ello algo de comer". Esaú no dijo nada de la promesa a Jacob.

Rebeca, la madre, lo escuchó todo y llamó a Jacob. Entre los dos prepararon un cabrito del rebaño que tenían y Rebeca vistió a Jacob con las ropas de su otro hijo Esaú. Como Esaú era peludo, Rebeca le puso a Jacob la piel de los cabritos en el cuello y los brazos.

Jacob le presentó a su padre el guiso de cabrito que había hecho. Isaac sospechaba algo y tocó a Jacob pero vio que era peludo y que las ropas eran las de Esaú. Isaac comió y después bendijo a Jacob y le hizo entrega de todos sus bienes.

Cuando Esaú volvió de cazar fue a pedir la bendición de su padre. Isaac se dio cuenta de que había sido engañado y se lo dijo a Esaú. Éste se enfadó pero ya era tarde, Jacob que también se llamó Israel fue el elegido y tuvo como descendencia un gran pueblo.





miércoles, 12 de abril de 2023

SAN PABLO

 Pablo era un judío convencido, que perseguía a los cristianos. Era tal su odio a Jesucristo y a sus seguidores que fue uno de los que participaron en la muerte del primer mártir del cristianismo, San Esteban.

Un día que iba desde Jerusalén a Damasco para perseguir a los cristianos, Jesús se le apareció en el camino. Pablo se cayó del caballo y se quedó ciego, mientras escuchaba una voz: "¿Por qué me persigues?".

Tras recuperar la vista, Pablo se fue al desierto a meditar sobre lo que le había pasado. Así comenzó la nueva vida de quien sería más tarde uno de los misioneros más grandes de la historia.

En cuatro viajes recorrió gran parte del mundo romano, predicando y fundando Iglesias. Fue perseguido, apedreado, azotado y encadenado, lo que tuvo siempre como un orgullo porque así demostraba su amor a Jesucristo, a quien había perseguido.

Durante los años que pasó evangelizando, Pablo escribió cartas a los cristianos que había anunciado el Evangelio, para alentarlos en su fe. Esas cartas se leen hoy en día en todas las Iglesias del mundo en las celebraciones de los sacramentos.

En uno de sus viajes llegó a Filipos, en Grecia. Se trataba de la primera vez que llegaba un misionero y apóstol a Europa. Allí logró la conversión de Lidia, una vendedora de telas. Fue una de las primeras personas europeas que se convierten a la fe cristiana.

Acusado por los judíos de ir contra Dios y el César, fue llevado encadenado a Roma, porque Pablo era ciudadano romano y había pedido ser juzgado por el propio César: Se le declaró inocente.

Parece ser que de Roma pasó a España, por lo que sería el primer evangelizador de nuestro país. Al volver a Roma y coincidir con la persecución de Nerón contra los cristianos, murió decapitado por creer en Aquel al que había perseguido.