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viernes, 23 de octubre de 2026

HECHOS DE LOS APÓSTOLES

 


¿Por qué este libro se llama los Hechos?

El libro de los hechos de los Apóstoles es una historia que narra lo que los Apóstoles y la iglesia primitiva hicieron para difundir el Evangelio de Jesús, las Buenas Noticias. Se llama Hechos de los Apóstoles porque refleja los hechos, lo que hicieron los Apóstoles.

Uno de los hechos mas importantes es el establecimiento de la nueva Iglesia, que comienza con un reducido número de creyentes y  un acontecimiento extraordinario donde los discípulos reciben la promesa que les había hecho Jesús, la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Así, fortalecidos, ilusionados, y guiados por el Espíritu Santo, los apóstoles comienzan a predicar el Evangelio como Jesús les había mandado.


¿De qué habla el libro de los Hechos?

El Libro de Hechos habla de lo que les sucedió a los creyentes después de la muerte de Jesús, su resurrección y ascensión al cielo, del don del Espíritu Santo y el inicio de la Iglesia. Incluso dice cuándo y dónde se usó la palabra "cristiano" por primera vez. Habla también de como se ayudaban entre sí los cristianos, como se reunían en las casas para adorar a Dios y cómo tenían todas las cosas en común.


¿Quién escribió este libro y por qué lo hizo?

Lo escribió Lucas, el mismo autor del Evangelio de Lucas.

Lucas escribió este libro para probar la verdad de la doctrina que estaban predicando los apóstoles ayudados por el Espíritu Santo. También quería comunicar que el Evangelio de Jesucristo no era solo para los judíos sino para los paganos y los gentiles y todos juntos formando una Iglesia que crecía en torno a la Palabra de Dios.


¿Quiénes formaban la iglesia primitiva?

Después de que Jesús asciende al cielo, muchos de sus seguidores se quedaron en Jerusalén, esperando que se cumpliera la promesa del Espíritu Santo que Jesús les había dado.

El día de Pentecostés, unos ciento veinte creyentes fueron llenos del Espíritu Santo. Pedro predicó a la gente que se había congregado, y mas de tres mil personas creyeron en Jesús. Los creyentes se reunían en grupos y cada vez eran mas. Se convirtieron en la iglesia primitiva. 


¿Cómo se difundió el Evangelio en la Iglesia Primitiva?

Muchos de los líderes judíos estaban furiosos porque el número de cristianos crecía cada día. Los primeros creyentes comenzaron a ser perseguidos por causa de su fe en Jesús. A algunos los encarcelaban, a otros los mataban. Debido a esta persecución muchos cristianos se fueron de Jerusalén a otras ciudades de la región, incluso a otros países.

A donde iban, estos creyentes testificaban de Jesús a la gente. Muchos creyeron y la Iglesia pasó de estar formada inicialmente por unos 120 seguidores en Jerusalén, creciendo a más de 3,000 tras el discurso de Pedro en Pentecostés.

Con la persecución de los cristianos se pretendió poner fin a la predicación del Evangelio, pero Dios usó la persecución para difundirlo mas y mas y llevar las buenas noticias a pueblos y tierras lejanas.

Y fue en uno de esos lugares lejanos, Antioquía, a donde llegaron Bernabé y Pablo. Ambos se quedaron allí un año entero estableciendo la iglesia. Fue allí por primera vez en donde les llamaron "cristianos" que significa seguidores de Cristo. 

jueves, 15 de octubre de 2026

PALABRA DE PAPA

En nuestro tiempo, muchos jóvenes se sienten perdidos ante el futuro. Experimentan con frecuencia incertidumbre sobre su porvenir laboral y, más profundamente, una crisis de identidad, que es también una crisis de sentido y de valores, y que la confusión del mundo digital hace aún más difícil de atravesar. Las injusticias contra los más débiles y los pobres, la indiferencia de un bienestar egoísta y la violencia de la guerra amenazan los sueños de una vida buena que los jóvenes cultivan en su corazón. Sin embargo, el Señor, que conoce el corazón humano, no nos deja en la incertidumbre; al contrario, quiere despertar en cada uno la convicción de ser amado, llamado y enviado como peregrino de esperanza.  (Francisco)

La vocación es un don precioso que Dios siembra en el corazón, una llamada a salir de nosotros mismos para emprender un camino de amor y servicio. Y cada vocación en la Iglesia —sea laical, al ministerio ordenado o a la vida consagrada— es un signo de la esperanza que Dios pone en el mundo y en cada uno de sus hijos.  (Francisco)



Y en ese servicio a los demás, podemos descubrir que uniéndonos en amistad, construyendo comunidad, también nosotros podemos encontrar el verdadero sentido de nuestras vidas. Momentos de angustia, de soledad.... Tantas personas que sufren diversas experiencias de depresión o tristeza pueden descubrir que el amor de Dios es realmente capaz de curar, que trae esperanza, y que, de hecho, al reunirnos como amigos, como hermanos y hermanas, en una comunidad, en una parroquia, en una experiencia de vida vivida juntos en la fe, podemos descubrir que la gracia del Señor, el amor de Dios, puede realmente curarnos, puede darnos la fuerza que necesitamos, puede ser la fuente de esa esperanza que todos necesitamos en nuestras vidas.  (León XIV)

Descubrir lo importante que es para cada uno de nosotros prestar atención a la presencia de Dios en nuestros corazones, a ese deseo de amor en nuestras vidas, buscar de verdad, y encontrar formas en las que podamos hacer algo con nuestras vidas para servir a los demás.  (León XIV)

Al reunirnos como comunidad de fe, al ofrecer su experiencia de alegría y esperanza, pueden comprender; pueden descubrir que ustedes también son de hecho faros de esperanza. Esa luz, que puede no ser fácil de ver en el horizonte; sin embargo, a medida que crecemos en nuestra unidad, a medida que nos reunimos en comunión, descubrimos que esa luz se hace cada vez más brillante. Esa luz, que en realidad, es nuestra fe en Jesucristo. (León XIV)

domingo, 9 de agosto de 2026

LA ALEGRÍA

La alegría es la manifestación de la felicidad. Cuando estamos felices, la alegría se convierte en risa, carcajada, abrazos, gozo pleno, queremos contárselo a todos y gritar; ¡Soy feliz!.

Y si es tan bonito sentirse así de bien, así de felices, ¿por qué a veces nos cuesta tanto? ¿Qué pasa cuando no podemos disfrutar de lo que tenemos? ¿Y por qué a veces ocurre que aquello que pensábamos que iba a darnos mucha alegría se esfuma? ¿No era verdadera causa de felicidad? Es difícil saberlo...




LA ALEGRÍA: PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO

"Hay que vivir con alegría las pequeñas cosas de la vida. No te prives de pasar un buen día".

"Caminen por la luz, abran su corazón a la luz, aunque cueste. El mundo es de ustedes. Vívanlo en la luz y la alegría, porque el que camina en la luz tiene un corazón alegre".

"Nunca se dejen vencer por el desánimo. Nuestra alegría no es algo que nazca de tener cosas, sino de haber encontrado a una persona: Jesús, que está entre nosotros".

"El amor es algo concreto. Los conceptos no se aman, las palabras no se aman, se aman las personas."

"Necesitamos de la esperanza que haga brotar la alegría. Esperanza para la alegría, alegría para el vínculo".

"La unidad se enraíza en nuestro corazón y cuando la cultivamos con el diálogo y la solidaridad, es fuente de mucha alegría".





LECCIONES VALIOSAS

- Nuestra alegría no puede depender de lo que poseemos.

- Sin falsear la realidad miremos lo que tienen de bueno las cosas.

- Es optimista quien piensa que siempre es posible hacer algo para mejorar el mundo.

- Dividir los deseos en pequeños objetivos permite tener más presente la alegría en nuestra vida y disminuye las frustraciones.

- Si queremos y ambicionamos toda la felicidad para nosotros y toda junta, ¡pronto veremos que nos quedamos sin nada!

jueves, 16 de julio de 2026

SALMOS




Los salmos para niños son versiones adaptadas o cantadas de pasajes bíblicos que enseñan fe, confianza, protección y alabanza, siendo muy populares los Salmos 23 ("El Señor es mi pastor"), Salmo 4 ("En paz me acostaré"), Salmo 8 ("¡Cuán grande es tu nombre!") y Salmo 121 ("El Señor te guarda"), que se encuentran fácilmente en canciones infantiles y videos para explicar conceptos bíblicos de manera sencilla y animada, ideales para dormir o aprender.

sábado, 4 de julio de 2026

El pueblo de Israel fue bendecido durante muchos años, pero luego escogieron desobedecer a Jehová. Para ayudarles a recordarlo, Jehová permitió que sus enemigos, los madianitas, se llevaran sus alimentos y animales. Los israelitas estaban muy hambrientos, así que se acordaron de Jehová y oraron a Él pidiendo ayuda.

Gedeón era un hombre de una familia pobre. Jehová envió un ángel para llamarlo a liberar a Israel. Gedeón se preguntaba por qué Jehová lo había elegido.

Jehová le dijo a Gedeón que destruyera unos lugares donde los israelitas adoraban a dioses falsos. Gedeón obedeció y el pueblo se enojó.

Los israelitas querían matar a Gedeón, pero su padre los convenció de que no le hicieran daño. Gedeón fue protegido.

Gedeón no creía que pudiera liberar a Israel. Había más de 135.000 soldados en el ejército madianita. Pero Jehová le dio sabiduría y fortaleza a Gedeón.




Jehová quería que los israelitas supieran que podían triunfar con Su fuerza, no con la de ellos. Aunque Israel tenía solo 32.000 soldados, Jehová le pidió a Gedeón que enviara a casa a cualquier soldado que tuviera miedo. Luego de que 22.000 regresaran a casa, los israelitas se quedaron con 10.000 soldados.

Jehová dijo que 10.000 eran todavía demasiados soldados. Mandó a Gedeón que llevara al ejército a beber agua. Los que bebieran directamente del agua con la boca serían enviados a casa. Aquellos que usaran las manos para beber el agua podrían quedarse. Ahora solo quedaban 300 hombres.

Finalmente, los israelitas estuvieron listos para pelear. Jehová mostró a Gedeón cómo derrotar a los madianitas. Gedeón le dijo a su ejército que usaran trompetas y lámparas para asustarlos. El ruido y las luces confundieron tanto a los madianitas, que empezaron a pelearse unos contra otros. Luego gritaron y huyeron.

Debido a que Gedeón confiaba en Jehová, los israelitas derrotaron al gran ejército madianita con solo 300 soldados. Jehová liberó al pueblo de Israel.