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lunes, 25 de octubre de 2021
sábado, 16 de octubre de 2021
ORACIÓN PARA FABRICAR UN MUNDO MEJOR
domingo, 10 de octubre de 2021
EVANGELIO PARA ADULTOS
En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: “Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.”
Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.” Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales.
Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?” El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.” Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»
Mateo 22, 1-14
Conmueve ver el interés por parte de Dios de invitarnos a participar del banquete de las bodas del Hijo. Cuestiona, a su vez, la actitud de aquellos hombres que rechazan la invitación, mostrándose indiferentes ante u n corazón generoso que lea hace partícipes, de manera gratuita y desinteresada, de un gran don.
La primera cuestión es ver si hemos desairado la invitación y ver qué lugar ocupa Dios en nuestra vida.
El final de la parábola también nos resulta sugerente. Aquel hombre que se encuentra en la sala del banquete vestido de manera inapropiada, enseguida descubre su falta de cortesía, pues, ante la indicación del anfitrión, no abrió la boca. La hospitalidad oriental mandaba facilitar ropa adecuada para los invitados. No utilizarla suponía un desaire hacia quien la ofrecía. El Señor nos ofrece revestirnos de Cristo como propuesta segura a la hora de andar nuestro camino en la vida. Es lo propio de quien ha recibido el Bautismo convirtiéndose, por la acción de la gracia, en evangelizador. Quizá nosotros, como el invitado del Evangelio, preferimos revestirnos de nosotros mismos, manteniendo vigente al hombre viejo como expresión de un Bautismo olvidado y un Evangelio no asumido.
El Señor nos convida con una generosidad desbordada y desbordante. Ver si acudimos a su llamada y cómo lo estamos haciendo, supone para nosotros un gran reto. El Señor desea, de corazón, escogernos definitivamente. Por eso nos ha llamado.
Carlos Escribano Subías
jueves, 7 de octubre de 2021
A ESO...
A eso de caer y volver a levantarte
De fracasar y volver a comenzar
De seguir un camino y tener que torcerlo
De encontrar el dolor y tener que afrontarlo
A eso, no le llames adversidad, llámale sabiduría.
A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente.
De fijarte una meta y tener que seguir otra
De huir de una prueba y tener que encararla
De planear un vuelo y tener que recortarlo
De aspirar y no poder, de querer y no saber
De avanzar y no llegar a eso, no le llames castigo,
llámale enseñanza.
A eso, de pasar días juntos radiantes
Días felices y días tristes
Días de soledad y días de compañía
A eso, no le llames rutina, llámale experiencia.
A eso , de que tus ojos miren y tus oídos oigan
y tu cerebro funcione y tus manos trabajen
y tu alma irradie,
y tu sensibilidad sienta
y tu corazón ame
A eso, no le llames poder humano,
Llámale Milagro Divino .........
(Anónimo)
jueves, 9 de septiembre de 2021
EVANGELIO PARA ADULTOS
En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?" Él le dijo: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser." Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas."
Mateo 22:34-40
El cristianismo es la religión del amor, del amor sin límites, del amor hasta el extremo, del amor incluso a los enemigos.
Dios manda al hombre amar. El hombre está hecho para amar, no puede vivir sin amor. Este amor tiene un solo origen, Dios, que es amor. Y se bifurca en doble dirección: amor a Dios y amor al prójimo.
Al mandamiento principal y primero, el del amor a Dios, se une el segundo que es semejante a él, el del amor al prójimo. Y si no amas a tu prójimo a quien ves, es mentira que ames a Dios a quien no ves.
Demetrio Fernández
miércoles, 1 de septiembre de 2021
EL PAPA FRANCISCO NOS INVITA A SEGUIR LA MISA PASO A PASO (Partes 1 y 2)
Cuando un amigo te quiere, es normal que te invite a su casa y entonces habláis de vuestras cosas y coméis algo juntos. En la Misa, es Jesús quien te invita a participar de su amistad en su casa: la iglesia. y hablas con El escuchando su Palabra y le respondes con tus oraciones. La comida llega cuando Jesús nos prepara el banquete de la Eucaristía y nos da el pan y el vino consagrados. La misa también se llama Eucaristía.
La Santa Misa tiene cuatro partes básicas:
1) Rito de Entrada 2) Liturgia de la Palabra 3) Liturgia Eucarística 4) Rito de despedida
LITURGIA es una palabra que significa SERVICIO.
RITO DE ENTRADA
La Santa Misa se inicia con el canto de entrada y la procesión que se dirige hacia el altar.
El Orden de la Procesión en Misas Solemnes y grandes fiestas es:
1. El Incensario y la Cruz Procesional.
2. Las dos velas.
3. El Evangelario, que contiene los 4 Evangelios.
4. El sacerdote.
La procesión de entrada es como nuestra vida en la Tierra que nos conduce al cielo. La persona que lleva el Evangelio y la que lleva la Cruz significan que Jesús mismo nos guía y acompaña hacia el Cielo; es genial ¿verdad?
EL PAPA FRANCISCO NOS INVITA A SEGUIR LA MISA PASO A PASO (Partes 3 y 4)





















