Translate
miércoles, 6 de diciembre de 2023
EL CUENTO DE LAS CUATRO VELAS DE ADVIENTO
domingo, 3 de diciembre de 2023
¿QUÉ ES EL ADVIENTO?
El Adviento dura cuatro semanas y siempre es un momento muy esperado e importante para los cristianos, porque es el inmediatamente anterior a la celebración de la Navidad, y la gente se pone muy contenta. ¿Y por qué? -pensaréis-.
Pues porque el Adviento significa llegada, llegada de Jesús al mundo con su nacimiento, y pasa lo mismo que cuando esperamos a alguien a quien queremos mucho: estamos contentos y nos preparamos lo mejor posible para que esa persona esté contenta con nosotros. Pues con Jesús es lo mismo: rezamos, nos llenamos de alegría, pensamos en Él y en todo lo bueno que traerá su presencia.
Vivir el Adviento en estos días significa también pedir por la paz. Cuando Jesús vino al mundo, hace ya más de 2.000 años, vino por amor a los hombres y para darnos la paz y la libertad que tanto ansiamos y no podemos conseguir nosotros solos. Adviento es esperar que Jesús nos traiga la paz, tan necesitada en el mundo.
Debemos por tanto, rezar especialmente por el fin de las guerras en todo el mundo. La esperanza en su llegada no nos la puede quitar nadie. Recemos, pues, por la paz, que sólo Jesús puede darnos, en este tiempo de Adviento.
domingo, 26 de noviembre de 2023
domingo, 29 de octubre de 2023
SACRAMENTOS
Cuando nacemos, lo hacemos con el primero de los pecados. Se llama pecado original y fue el que cometieron nuestros primeros padres Adán y Eva. Al bautizarnos nos limpiamos de ese pecado y de todos los cometidos antes de recibirlo, nos hacemos hijos de Dios y pasamos a formar parte de la Iglesia. Dios se pone muy contento cuando el sacerdote, al derramar agua bendita sobre el bautizado, dice: “Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
3. Eucaristía
4. Penitencia
5. Unción de los enfermos
7. Matrimonio
lunes, 25 de septiembre de 2023
miércoles, 6 de septiembre de 2023
TABITA
Tras Pentecostés los apóstoles s dispersaron por el mundo para evangelizar. San Pedro iba de una ciudad a otra de Judea, Galilea y Samaría predicando la buena nueva del Reino de Dios y el número de cristianos aumentaba.
En una de aquellas ciudades en las que habían predicado los apóstoles que se llamaba Joppe, había una cristiana llamaba Tabita. El nombre de Tabita significa Gacela. Para los antiguos este animal era uno de los más hermosos.
Tabita era una cristiana auténtica y siempre estaba haciendo buenas obras y limosnas. Se ocupaba de los más pobres y necesitados y era un ejemplo para todos los cristianos y no cristianos que la conocían.
Aunque no era una persona de edad avanzada, un día Tabita se puso tan enferma que al poco tiempo murió. La prepararon y la colocaron en una cama, en una habitación del piso superior de su casa.
Al enterarse los cristianos de que San Pedro estaba en Lida, una ciudad cercana a Joppe enviaron a dos hombres con este ruego: "No tardes en venir a nosotros". Pedro partió inmediatamente con ellos.
Cuando San Pedro llegó le hicieron subir a la habitación superior y se le presentaron las viudas llorando y mostrando las ropas y los mantos para los pobres que Tabita hacía cuando estaba viva.
San Pedro hizo salir a todos. Se puso de rodillas y rezó a Dios durante unos instantes. Después se volvió al cadáver de Tabita y le dijo: "Tabita, levántate". Ella abrió sus ojos y al ver a Pedro se incorporó.
San Pedro le dio la mano y la levantó. Llamó a los cristianos y cristianas que le esperaban fuera y se la presentó viva. Esto se supo por todo Joppe y muchas personas creyeron en el Señor y se bautizaron.
jueves, 27 de julio de 2023
CORNELIO
Había en la ciudad de Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centurión de la cohorte Itálica, algo parecido a un capitán del ejército actual. Era un hombre piadoso y generoso con sus bienes y dinero.
Una tarde, mientras estaba en su casa, se le apareció un ángel de Dios que le dijo: "Cornelio, tus oraciones y tus limosnas han llegado hasta la presencia de Dios". Porque tanto él como toda su familia hacían el bien de corazón.
El ángel le dijo que enviase a la ciudad de Joppe a buscar a San Pedro que se hospedaba allí junto al mar. Apenas se fue el ángel, llamó a los dos criados y a un soldado de confianza, les contó todo y los mandó a Joppe.
San Pedro, que había sido también avisado por un ángel, les estaba esperando y les salió al encuentro diciéndoles: "Yo soy el que buscáis". Les dijo hospedaje y, después de que descansaran, se fue con ellos por la mañana a Cesarea.
Cornelio había reunido a todos sus parientes y amigos íntimos, que amaban tanto a Dios como él. Cuando San Pedro llegaba, Cornelio salió a su encuentro y cayó de rodillas a sus pies. Él le dijo: "Levántate, solo soy un hombre".
San Pedro le habló de Jesús a él, a su familia y amigos, de cómo había venido al mundo a salvar a todos los hombres, había muerto en la cruz y resucitado. Ellos son tstigos de esto porque vivieron con él y le vieron resucitar.
Les contó cómo muchos judíos al oír hablar de las cosas que hizo Jesús y de sus enseñanzas se unían al grupo de sus discípulos. La puerta de entrada era en Bautismo y la conversión de sus pecados...
Cornelio y toda su familia escucharon con atención a San Pedro y todos se bautizaron. Cornelio se convirtió así en el primer gentil -es decir, no judío- que llegaba al conocimiento y amor de Jesús.






















